POLÍTICA CRIMINAL Y SU RELACIÓN CON EL DERECHO PENAL EN EL CONTROL SOCIAL


Dentro de la contextualización de lo que le compete a la política criminal es imperante hacer mención que esta tiene una estrecha relación con el Derecho Penal, en su función de mantener el control social. 


En relación a esto mención que:
Las perspectivas de análisis actuales, integrando lo mejor de cada aportación teórica, tienden a una comprensión del delito compleja, interdisciplinar, donde no sólo una ciencia define el delito, sino que se realiza por la intercomunicación de los distintos saberes, convocando todos los conocimientos que sirven para comprender la integración / tensión de la relación hombre / sociedad. 
(Zúñiga, 2018, p.79)

La Política Criminal más que disciplina o actividad auxiliar del Derecho Penal como se la presentó desde siempre, debe ser ubicada en su génesis misma (el político criminal “genera” derecho penal, ya que establece qué conductas son delitos y cuáles penas les corresponde, seleccionando tales disposiciones a partir de la necesidad de defender. 

La disciplina que ejerce el papel de mediador entre los conocimientos empíricos de la Criminología y los normativos del Derecho Penal, es la Política Criminal. La Política Criminal es el “puente” ineludible entre Criminología y Dogmática jurídico-penal, entre los conocimientos empíricos y los conocimientos valorativos. Pero son las valoraciones políticocriminales las que determinarán finalmente las valoraciones del Derecho Penal, pues le indicarán cómo y por qué intervenir con el instrumento penal o utilizar otros instrumentos de control social menos lesivos.(Zúñiga, 2018, p.82)

El derecho penal y la Política Criminal actúan en el conjunto de los mecanismos de control social. La mejora de la eficacia de tales mecanismos incidirá dando lugar a tendencias a la baja en las cifras de criminalidad real. Es importante mencionar que la eficacia del sistema de justicia penal consiste no sólo en la reducción de la criminalidad o reinserción de delincuentes; guarda un segmento importante para propiciar mayor calidad respecto a la víctima, con la satisfacción de sus expectativas y atención a sus necesidades.

A la Política Criminal le corresponde finalmente establecer el fin último de prevención del delito que se programa (prevención general y prevención especial) y los instrumentos para llevarlo a cabo: penales y no penales, formales e informales. De ahí que sea la Política Criminal la encargada de indicar al Estado qué conductas debe criminalizar y cuáles debe descriminalizar, cuándo debe aumentar o disminuir las penas, cuál es el sistema de sanciones más idóneo para determinada criminalidad, cuándo debe privilegiar otros instrumentos de control social, cuándo debe planificar una acción integrada de prevención.(Zúñiga, 2018, p.82) Es posible apuntar que la Política Criminal opera como ciencia ocupada de la política de reforma del derecho penal y de la ejecución de la lucha contra el crimen por medio del derecho penal. 

Referencias Bibliográficas

Zúñiga, L. (2018). Dogmática funcionalista y política criminal: una propuesta fundada en los derechos humanos. Derecho PUCP, N° 81, 47 92.https://doi.org/10.18800/derechopucp.201802.002


 

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